Antes de hablaros de esta receta de puré de verduras, haré unos comentarios de 2001. El niño de las estrellas (Primera Parte). Por cierto, ya puedes suscribirte a mi canal de YouTube.

Cuando se estrenó esta película ni siquiera se conocían mis padres y cuando por fin pude verla era tan pequeño que no fui capaz de entender lo que había detrás de todo aquello. Pronto fui a preguntar a mis creadores, pero sus respuestas son tan lejanas que se fragmentan como cristales rotos e inconexos; mi odisea particular.

Por ello, hoy he decidido enfrentarme de nuevo a 2001: Una odisea en el espacio. Rodeado por la oscuridad de mi habitación me he enfrascado en un viaje aséptico, de una sedosa elegancia que me magnetiza aún más debido a que fue estrenada en 1968, una proeza en aquel tiempo.

Antes de lanzarme a las investigaciones de otros me aventuro, inmaculado, a la supuesta verdad. Si hacemos caso al título vemos claramente la palabra odisea. Una primera pista, hace falta conocer la Odisea de Homero para comprender que hay un claro paralelismo. Keir Dullea, el protagonista, es nuestro Odiseo moderno que vuelve a Ítaca (nacimiento) después de una larga lucha (viaje de la vida). Odiseo era un ser inteligente y astuto, igual que lo es Keir; y éste se enfrenta a los designios de los dioses (en este caso el monolito y a la propia máquina HAL 9000).

Hasta ahí vamos bien, o eso creo, después vemos la vía láctea y el uso del agujero de gusano; el conector de mundos que altera el espacio tiempo. El tejido lácteo se convierte en tejido humano, es el material de la vida que podrías ver si tuvieras un microscopio insertado dentro del útero, la mujer como fuente de vida. Vemos por otra parte una nave de cabeza circular con una estela blanca que nos recuerda al espermatozoide que no hace otra cosa que fecundar el óvulo cósmico, el milagro del nacimiento no se hace esperar y vemos como se forma un embrión de grandes ojos inmóviles y enfrentados a la belleza suprema de nuestro planeta azul, embelesado por la vida que es capaz de vislumbrar en un estado puro y de paz.
Y es que la muerte es volver a empezar, es el proceso inaplazable, la rueda que gira y que jamás se detiene.

 ¿Qué simboliza el monolito de 2001?

El famoso monolito aparece cuatro veces a lo largo del film, para los que se hayan leído el relato del Centinela, de Arthur C. Clarke, tendrán información privilegiada para comprender la magnitud de esta figura tridimensional. Pero para los que sigan haciendo preguntas resumo aquí la misión de este objeto misterioso y monocromático que aguarda bajo la superficie de la Luna.

Supuestamente, el monolito es un artefacto creado por una civilización alienígena que surca el vasto universo y tiene una misión: buscar formas de vida con posibilidad de evolucionar. El primero que nos encontramos es en nuestro planeta, en el origen de los tiempos. Los primates sufren por la escasez de recursos y viven con miedo porque no tienen el control. Supuestamente el monolito altera sus mentes y les ayuda a evolucionar. Es el despertar de la inteligencia, el descubrimiento de la herramienta en este caso un hueso alzado en el aire donde escuchamos de fondo Así habló Zaratustra de Richard Strauss. En ese momento vemos la metamorfosis intelectual y el largo periplo llega a su fin para dar paso al ser humano que somos.

El siguiente paso importante, en una misión espacial vemos que los humanos han sido capaces de llegar hasta la Luna. Resulta que una fuerza magnética reposaba bajo la superficie y cuando inician las excavaciones descubren el segundo monolito. A pesar de los avances y de la evolución que tenían en ese momento se encuentran ante algo desconocido, el astronauta en este caso es tan primitivo como lo fueron los monos que descubrieron el primer monolito.
Ahora es cuando me viene a la memoria el libro de Mono desnudo de Desmond Morris donde encontramos este párrafo:

Y ahí tenemos a nuestro “Mono Desnudo, vertical, cazador, fabricante de armas, territorial, neoténico, cerebral, primate por linaje y carnívoro por adopción, dispuesto a conquistar el mundo“. Pero es un producto novísimo y experimental, y, con frecuencia, los modelos nuevos presentan imperfecciones. Sus principales agobios derivarán el hecho de que sus progresos culturales rebasarán a todos los progresos genéticos. Sus genes quedarán rezagados, y tendremos que recordar constantemente que, a pesar de todos sus éxitos en la adaptación del medio, sigue siendo, en el fondo, un mono desnudo. (“Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”) Incluso el mono espacial tiene que orinar.

Y aquí tenemos a nuestro astronauta ante una fuente de conocimiento que le abruma, un mono espacial que quiere alcanzar la verdad pero es incapaz de entender la magnitud de lo que tiene delante.

Cuando la luz del sol baña la superficie del monolito, éste manda una señal acústica que ensordece los oídos de los humanos presentes. Es un aviso, el artefacto manda un mensaje claro a los creadores: los hombres que habitan el planeta tierra han evolucionado lo suficiente y están preparados para el siguiente paso. Han podido llegar a la Luna e incluso han excavado para encontrar el segundo monolito.


Hasta aquí la primera parte de este post, os dejo la receta y nos vemos en el siguiente.

Receta de puré de verduras al estilo 2001: Una Odisea en el espacio (1968)

puredeVerdurasSano

Aquí tenemos una muestra de puré de verduras intergaláctico, menú confeccionado por el mismísimo Kubrick para este film. Perfecto para esas personas que quieran comenzar a cuidarse.

Ingredientes:

  • 4 zanahorias
  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • 250 gr de judías verdes
  • 2 patatas
  • Sal
  • 4 quesitos desnatados
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Cebollino

Elaboración:

  1. Lo primero es pelar y limpiar los ingredientes. Después hay que picar o cortar todas las verduras, hay personas que no pelan el calabacín, depende de gustos.
  2. Ponemos todo en una cazuela con un poco de aceite de oliva virgen extra, un poco de sal y cocinamos un poco.
  3. Cubrimos de agua y dejamos cocinar a fuego suave unos 20 minutos.
  4. Pasado este tiempo comprobamos que las verduras están tiernas, añadimos los quesitos y trituramos muy bien con la batidora.
  5. A la hora de servir, añadimos por encima un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poco de cebollino picado.

Ya tienes un puré de verduras sencillo y sano para tomarlo calentito. No te pierdas la segunda parte: aquí.

Te recomiendo otro vídeo interesante:

Suscríbete a mi canal de YouTube para estar al tanto de todos los vídeos y recetas.


Hasta la próxima. Israel Esteban.

Actividades, restaurantes, espectáculos y viajes. Descubre las ofertas del momento con Atrapalo.com

Comparte

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Sígueme en las redes


Facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedinrssyoutubeinstagram