Si tuviera que hablar de las recetas que salen en este accidentado film podría hablaros del costillar de cerdo que se mete entre pecho y espalda el despiadado de Tom Hardy y el arrepentido de Will Poulter. Aunque también podría sacar la receta de pescado crudo sin aliño que digiere a golpe de dentellada el maltrecho de Leonardo DiCaprio. Me decantaré por la primera opción y más tarde os haré el peculiar análisis de El Renacido (con receta sorpresa). En Platos de Cine encontrarás otras recetas de costillas, seguro que te gustan. No está de más recordar que puedes suscribirte a mi canal de Youtube. Vamos a por ello.

Receta costillar de cerdo a la parrilla

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INGREDIENTES

  • 1 Costillar de cerdo
  • 1 Vaso de Vino blanco
  • 1 Diente de Ajo
  • 1 Cucharada sopera de aceite de oliva
  • 1 Pizca de Sal y Pimienta
  • 1 Pizca de Tomillo
  • 1 Pizca de Orégano

ELABORACIÓN

  1. Picar y machacar el ajo en un mortero.
  2. Añadir todos los demás ingredientes, mezclar bien y bañar el costillar, que previamente habremos colocado en una bandeja o fuente. Si estás en el campo como Tom Hardy procura buscar un buen palo.
  3. Si es posible, déjalo en adobo toda la noche en la nevera, dándole un par de vueltas para que se empape bien.
  4. Haz unas buenas brasas y procura que la parrilla no esté demasiado cerca del fuego, debe hacerse poco a poco mientras se le va dando vueltas constantemente, añadiendo un poco de sal, de vez en cuando, y el líquido del aliño para que no se reseque.

Bueno, que aproveche. Espero que tengáis tiempo para disfrutar del costillar de cerdo a la parrilla que os he sacado, ahora tan solo queda lavarse las manos para proseguir con el análisis de la película, que ya te advierto que llega cargado de sorpresas.


 

CRÍTICA EL RENACIDO (The Revenant)

Cuando fue al cine a ver esta película, echaba de menos ver la sala repleta porque normalmente es todo lo contrario; pero luego se me pasó y pedí a Dios que volviese a estar solo. No estoy acostumbrado a ver tantas cabezas centelleantes por los múltiples pantallazos azules de los que viven esclavizados por su móvil. Una veintena de quijoteras fueron iluminadas, o mejor dicho fueron abducidas por la luz led del terminal telefónico. Sin hablar del crujir de maíces transgénicos en las cercanas bocas de mis compañeros de fila.

Con la película El Renacido me doy por satisfecho por varios motivos. Si bien Leo tuvo que morir en Titanic, sabiendo que cabían los dos en la maldita tabla, cosa que reconoció hace poco el director, en ésta se encuentra su propia madera en el río y sobrevive, pero no solo a eso. Se salva de tantas que en ocasiones pierde un poco de credibilidad, alejándote un poco de la trama. Si es que fue verlo en las turbulentas aguas agarrado a esa gruesa rama y me vino a la imagen la escena de Titanic.

Como rasgo positivo, y teniendo en cuenta que el director, Alejandro González Iñárritu, ha querido añadir algo nuevo al argumento, puedo decir que me ha gustado la fusión de puntos de vista que ha otorgado para que el espectador juzgue por sí mismo. Se vive la película desde la mirada de las tribus, desde el punto de vista de los americanos y la de los franceses pero el nexo que las une es el más importante; no me refiero a la obvia venganza o a la supervivencia, me refiero a la naturaleza. Es ella la que está presente en todo momento, la que decide quién vive y quién muere. Todo ello, acompañado con una técnica visual muy peculiar, convierte El Renacido en una película interesante para ver. Para terminar este bloque de opinión, concluyo con una frase que se puede apreciar en un par de ocasiones y que considero que resume muy bien el largometraje:

Hugh Glass: La venganza está en las manos de Dios… no en las mías.

El Renacido se me antoja una fusión de varias películas con tramas similares, se podría hacer una receta culinaria que detallaré a continuación.

Ingredientes del film:

Se le ponen 2 kilos de Bailando con lobos, película con Kevin Costner donde las pasa canutas entre soldados, sioux y lobos; gangrena de piernas incluido.

70 gramos de la película El Oso, película francesa de 1988.

40 gramos de El último samurái con Tom Cruise.

10 gramos de Bear Grylls, el superviviente que aparece en el programa Vivir al límite. Este tipo se metió dentro de un camello para pasar la noche, ¿te recuerda a algo?

dentrodelcaballo

Un kilo de la película El llanero solitario con Johnny Depp, un poco de Buried y otro poco de Uma en Kill Bill. Ahora la colección de enterrados, las pruebas.

50 gramos de la película El Cuervo con Brandon Lee.

10 gramos de Los odiosos 8 de Tarantino.

100 gramos de Centauros del desierto con John Wayne. La guerra de Secesión (año 1865) suele estar presente en muchas películas de vaqueros.

Después lo agitas bien y te sale El Renacido, hazme caso que yo sé mucho de cocina. Si no te lo crees puedes preguntar a Javier Romero de Cocina familiar; pico la cebolla fina, fina.
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Israel Esteban

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